Pobre Cristo. Hoy es lunes y pienso en Cristo como un hijo piensa en su padre ausente con la esperanza de que algún día regrese. Pobre de mí: crucificado sin cruz. Padre, ¿por qué me has abandonado?

Mi padre era un negro robusto, mujeriego y buena gente. Se quejaba poco. Lloraba a oscuras, como lloran los hombres débiles. Pero era mi padre, ¡y cómo lo necesito!

Padre se marchó una tarde de abril, un abril sin primavera, y desde entonces no he vuelto a saber de él. Ni cartas ni llamadas. Ninguna señal suya en diecisiete años.

Padre, podría haberte amado si no hubieses clavado una lanza en mi costado.

Publicado por Alejandro Poetry

Soy Alejandro Huerta, autor de “Catástrofe”. Disponible próximamente en formato ebook y papel. Sígueme en Instagram: https://www.instagram.com/filosofiasucia/

Deja un comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: